people장 홈📈 Stock Masters주식 유튜브를 Articles로 읽고 Author의 예측을 실제 가격으로 확인합니다 people장 Board 홈요청하기

한국어 · English

Perdió el 55% y volvió para hacer historia | Ken Griffin

Don Eddie Ruiz · 2026-10-22 · 유튜브 시청 2 · Board Views 13 · International

International

유튜브 썸네일

#Citadel

← 목록

저자: DonEddieRuiz · 외국인

요약 보기

Citadel 창립자 Ken Griffin의 성공 스토리 소개. 1990년 100만달러가 2023년 3억2800만달러로 불어나 S&P500 대비 14배 차이. 1987년 하버드 재학 중 전환사채 차익거래로 시작, 1987년 블랙먼데이 때 방어적 포지션으로 수익. 2008년 55% 손실 후 환매 중단(펜스)으로 고객 보호, 2009년 62% 반등. 2022년 38.1% 수익(160억달러)으로 최다 순이익 기록. 성공의 핵심은 위험 방어였다는 메시지.

다듬은 글

※ AI가 다듬은 글(오탈자·군말 정리)

01. Si alguien le hubiera dado un millón de dólares a un joven de 22 años en Chicago en noviembre de 1990, para principios de 2023 ese millón se habría convertido en 328 millones. El mismo millón, invertido en el S&P 500, solo le habría dado 23 millones. Catorce veces más con el mismo dinero, el mismo punto de partida y los mismos 23 años.

02. El joven se llamaba Ken Griffin, y su empresa, Citadel, es hoy el fondo que más dinero ha generado para sus inversores en toda la historia. Esa cifra es fácil de decir, pero ese millón tuvo un año en el que se redujo a la mitad, y en el que tú, como dueño, habrías querido sacarlo de allí.

03. Y Griffin no te habría dejado. Esa decisión, la que lo convirtió en villano para muchos de sus propios clientes, es probablemente la razón por la que ese millón llegó finalmente a 328. Así que vamos a seguir la pista de ese millón, empezando antes de que siquiera existiera. En otoño de 1987, en Harvard, había un estudiante de economía de segundo año con un problema bastante particular.

04. Necesitaba precios de la bolsa en tiempo real. Y en 1987, eso no se conseguía abriendo una aplicación, se conseguía con una antena parabólica. El caso es que Harvard no permitía que sus estudiantes tuvieran negocios dentro del campus. Griffin pidió permiso. Argumentó que su fondo era una sociedad registrada en Florida y, por lo tanto, una actividad externa.

05. Y la residencia terminó aceptándolo. La antena quedó colgada fuera de la ventana de su habitación, en el tercer piso. Dentro tenía una computadora, una máquina de fax, un teléfono y 256.000 dólares que había reunido con ayuda de su madre, su abuela y otros dos inversores. Pedirle a tu abuela dinero para un Uber es una cosa, pedirle dinero para un fondo es otra muy distinta.

06. Lo que Griffin estaba comprando se llama bono convertible, y conviene entenderlo porque es la base de todo lo que pasó después. Un bono normal es un préstamo. Le prestas dinero a una empresa, te paga intereses y al final te devuelve lo que le prestaste. Un bono convertible es lo mismo, pero con un paso extra.

07. Puedes cambiar ese préstamo por acciones de la empresa, bajo las condiciones que se fijaron desde el principio. Imagina que le prestas dinero al puesto de tacos de tu cuadra. Te paga intereses cada mes, pero si un día ese puesto se convierte en una cadena nacional, tienes derecho a cambiar tu préstamo por una parte del negocio.

08. Si las cosas le van mal, sigues siendo acreedor. Si le van muy bien, te conviertes en socio. Ese derecho a cambiar de lugar vale dinero, y en los 80 el mercado lo valoraba bastante mal. Los convertibles solían venderse por menos de lo que valían sus partes por separado, porque muy pocos compradores sabían ponerle precio a esa opción escondida dentro.

09. Griffin sí sabía. Entonces, su estrategia era comprar el convertible barato y, al mismo tiempo, vender en corto las acciones de la misma empresa. ¿Y para qué sirven ambas cosas? Para que no le importara tanto si la acción subía o bajaba. Lo que quería era cobrar la diferencia que el mercado había valorado mal.

10. Dicho de otra forma, se protegía contra el riesgo de que la acción cayera, y por eso su apuesta era mucho más asimétrica. Y la antena servía precisamente para eso: para ver cuándo aparecía esa diferencia y capturarla antes de que otros la notaran.

11. El 19 de octubre de 1987, pocos días después de que Griffin cumpliera 19 años, el Dow Jones cayó un 22,6 % en un solo día. Sigue siendo la peor caída diaria de su historia. La mayoría de los fondos del mundo perdieron dinero. El de un estudiante de segundo año con una antena colgando de la ventana ganó. Y no porque hubiera predicho el derrumbe. Su posición estaba diseñada para reducir el impacto de una caída de la bolsa. Y cuando el mercado hizo lo peor, la parte corta cumplió exactamente el trabajo para el que estaba.

12. Para su último año, ya administraba alrededor de un millón de dólares de inversores. Se graduó en 1989, en 3 años en lugar de 4. Desde ahí se fue a Chicago a trabajar con Frank Meyer, fundador de Glenwood Capital. Meyer vio los números del muchacho, lo presentó a sus clientes y terminó poniendo una buena parte del capital inicial en su propio fondo.

13. Empezó en noviembre de 1990 con 4,6 millones de dólares. Se llamaba Wellington Financial. En 1994 cambió su nombre a Citadel. Sí, el mismo Ken Griffin que décadas después compraría todo a Leopold Ashenbrener antes de que abriera el mercado. Si viste ese video, ya lo conoces. Aquí es donde entra nuestro millón de dólares.

14. Durante casi 18 años fue la historia fácil de contar. El fondo crecía, abriendo estrategias en acciones, bonos y materias primas. Para 2007 ya administraba alrededor de 16.000 millones de dólares. Luego llegó 2008. En 2008, inversiones de Citadel que, en teoría, no tenían nada que ver entre sí, empezaron a moverse juntas, todas en la misma dirección. Para noviembre, sus fondos principales habían caído un 55 % en el año. Lo que valía nuestro millón al comienzo de ese año se redujo casi a la mitad.

15. Y en diciembre, Griffin hizo lo que ningún inversor quiere escuchar: suspendió los retiros. Es decir, si eras su cliente y querías tu dinero de vuelta, no podías sacarlo. En la industria, a eso se le llama poner una valla. Imagina el valor. Estás en la peor crisis financiera desde 1929, tu dinero ya perdió la mitad de su valor y lo necesitas. Y quien lo administra te dice que no puedes sacarlo.

16. Pero piensa en lo que habría pasado si hubiera abierto la puerta. Para pagarle a todos los que quisieran irse, habría tenido que vender posiciones en el peor momento del siglo, posiciones que nadie quería comprar a ningún precio. Y cada venta a precio de liquidación habría reducido aún más lo que quedaba para quienes se quedaban dentro del fondo. Por eso, la valla también protegía a los clientes que se quedaban de las ventas provocadas por quienes querían salir.

17. En 2009, el fondo subió alrededor de un 62 %, y aquí hay un detalle que dice mucho sobre cómo se cobra en esta industria. Un fondo de cobertura normalmente se queda con una parte de las ganancias que genera para ti, pero solo de las ganancias nuevas. Si tu millón bajó a 500.000, el fondo primero tiene que devolverlo a su valor original de un millón antes de volver a cobrarte comisiones por desempeño. Esa marca se llama high water mark, algo así como la línea más alta a la que ha llegado el agua.

18. Citadel tardó hasta enero de 2012 en volver a cruzar esa línea. Tres años sin cobrar ni un centavo por desempeño. Y luego llegó 2022, uno de esos años en los que casi todo perdió. El S&P 500 cayó un 19,4 %, los bonos tuvieron uno de sus peores años en décadas, y el fondo de cobertura promedio terminó en terreno negativo. El fondo principal de Citadel ganó un 38,1 %. Eso fueron 16.000 millones de dólares de ganancia para sus inversores en un solo año. La suma más grande que haya devuelto un fondo de cobertura en 12 meses, superando incluso la famosa apuesta de John Paulson contra las hipotecas en 2007.

19. Con eso, Citadel superó al fondo Bridgewater de Ray Dalio como el que más dinero neto ha generado para sus clientes desde su fundación. Y ahí es donde el millón de 1990 llegó a 328 millones.

20. Cuando se cuenta esta historia, casi siempre aparece la antena, el genio de 19 años, la satelital en la ventana o la caída que lo hizo rico antes de terminar la carrera. Y la antena importa, claro. Es la parte en la que Griffin pagó para ver lo que otros no podían ver. Pero si revisas lo que le pasó al millón, lo que decidió su destino no fue la antena, sino dos momentos en los que Griffin se protegió de lo peor. En 1987, con una posición armada para reducir su exposición a una de las caídas más fuertes de la bolsa, y en 2008, con una valla que nadie quería.

21. La primera lo hizo famoso, la segunda lo mantuvo vivo hasta 2022. Un gran año puede producir una cifra extraordinaria, pero para llegar a 328 primero hay que sobrevivir a las caídas.

22. Y si quieres ver el otro lado de la mesa, el de la persona que tuvo que venderle todo a Griffin en una sola mañana, también te cuento esa historia aquí mismo, en este canal.

23. Soy Eddie Ruiz y me encanta hablarte de finanzas. Si te gustó la historia de hoy, te invito a suscribirte para que podamos seguir conversando pronto. Nos vemos.

원문 보기 · 글 내려 주세요 신청

#Citadel

← List으로
공유페이스북밴드

이 Articles에 대해 요청(숨김) 수정 요청

Comments 0