저자: RayDalio · 외국인
요약 보기
Dalio는 미국 재정적자(지출이 수입보다 40% 많음, 부채 40조달러 이상, 연 이자 약 1조달러)로 2~3년 내 부채 위기 가능성을 경고. 금리 상승이 주택담보대출·소비를 압박하고 AI 버블이 1920년대식으로 붕괴할 수 있다고 봄. 발언자는 과거 2023년 경고 이후 S&P500이 약 80% 상승했음을 지적하며 시장 이탈 대신 분산투자와 금 10~15%, 비트코인 소량 배분을 권고. 발언자 자신은 암호화폐 미투자 입장.
다듬은 글
Ray Dalio, uno de los inversores más respetados del mundo, acaba de poner fecha a la próxima gran crisis. El 6 de octubre, en una entrevista con Bloomberg, compartió su visión para los próximos años, y lo cierto es que no es muy optimista. Según él, Estados Unidos podría sufrir una crisis de deuda en los próximos 2 o 3 años.
Para que te hagas una idea, hablamos de alguien que lleva más de 50 años en los mercados y ha vivido prácticamente todas las crisis desde los años 70, así que sabe de qué habla. Obviamente, esto no significa que debamos tomar lo que dice como verdades absolutas, pero en muchas cosas creo que tiene bastante razón.
En este vídeo vamos a ver exactamente qué dijo, cómo podemos interpretarlo y, sobre todo, qué deberíamos o no deberíamos hacer con nuestro dinero. Empecemos. Imagina que tienes un salario de 50.000 euros al año, pero tus gastos son de 70.000. Como gastas más de lo que ganas, pides prestados 20.000 euros para sobrevivir.
Al año siguiente, lo mismo. Al otro, más de lo mismo, y al siguiente también. Poco a poco la deuda crece hasta que un día te das cuenta de que ya debes 400.000 euros. Y cuanto más debes, más dinero gastas en intereses, más aumentan tus gastos y más tienes que volver a pedir prestado.
En esta situación, ¿crees que alguien seguirá dispuesto a prestarte dinero? Pues esa persona muy endeudada tiene nombre y apellido, y se llama Estados Unidos. Según Dalio, el gobierno estadounidense ingresa 5 billones de dólares al año y gasta 7 billones. Es decir, gasta un 40% más de lo que ingresa.
Como consecuencia, tiene una deuda de más de 40 billones, por la que tiene que pagar un billón al año solo en intereses. Con todo esto sobre la mesa, Dalio sostiene que podríamos estar al borde de una gran crisis de deuda.
Pero espera, hay más. No es solo que Estados Unidos esté muy endeudado, sino que pedir prestado va a ser cada día más caro. Volvamos al ejemplo anterior. Imagina que contrataste la mayoría de tus préstamos hace unos años y te los concedieron al 1%. Cuando venzan, tendrás que ir al banco a renovarlos, y en ese momento te dirán algo así como: "Vale, pero con todo lo que debes ahora, si quieres que te preste más dinero, me tendrás que dar al menos, digamos, un 4%", aumentando aún más los intereses que tienes que pagar.
Lo mismo ocurre con Estados Unidos. El mercado, que somos todos, no es tonto, y para que nos le prestemos más dinero mediante la compra de bonos, exigimos que a cambio se nos pague más interés. Por eso se oye tanto últimamente hablar de los bonos estadounidenses y de lo que nos están pagando ahora mismo. El bono a 30 años, por ejemplo, se acerca al 6%.
¿Pero cómo nos afecta todo esto? Cuando el gobierno tiene que pagar más por su deuda, el dinero se encarece para todos. Y según Dalio, los primeros en sufrir las consecuencias serían las hipotecas y los préstamos para coches. Y, por supuesto, el dinero no es un recurso infinito, aunque para los bancos centrales sí lo parezca.
Si las familias tienen que destinar cada vez más dinero a hipotecas y coches, significa que habrá menos dinero disponible para el consumo. Cuando hablamos de consumo nos referimos a productos como ropa, viajes o comida. Y como casi dos tercios de la economía estadounidense y, en general, de la economía mundial es consumo, si la gente consume menos, las empresas también ganan menos, el crecimiento económico podría frenarse y con él las ganancias en bolsa.
Eso cubre el aspecto de la deuda soberana, pero ten en cuenta que Dalio también tiene algo que decir sobre la inteligencia artificial. Lo que dijo es que lo que estamos viviendo le recuerda a los años 20. En aquel momento, los hogares empezaron a tener acceso a la electricidad, la radio, los coches y el cine, tecnologías que cambiaron por completo nuestras vidas y en las que todo el mundo quería invertir.
Tanto es así que la gente estaba dispuesta incluso a endeudarse para hacerlo lo máximo posible. Según Dalio, algo parecido ocurre con la IA. Es una tecnología tan revolucionaria que nadie quiere quedarse fuera. Todo el mundo quiere invertir, y eso acaba creando una burbuja. En los años 20 desembocó en el crac de 1929. El Dow Jones, el principal índice de la bolsa estadounidense de entonces, cayó alrededor de un 89% hasta 1932 y no recuperó su máximo hasta 1954, 25 años después.
Y ahora quizá te preguntes: "Vale, Dani, ¿y qué hago yo con toda esta información?" Al final de la entrevista, Dalio comparte lo que más importa a cualquier inversor en este momento. Pero antes, profundicemos un poco.
Lo primero que quiero dejar claro es que deberíamos respetar, o al menos escuchar, a uno de los mejores inversores de los últimos años. Tanto él como Michael Burry, el inversor que predijo la crisis de 2008 y sobre el que, si quieres, podemos hacer un vídeo específico sobre su trayectoria, reciben muchas críticas porque llevan varios años diciendo que viene una crisis que todavía no ha llegado.
Pero recuerda, no hablamos de dos gurús que vemos en redes sociales. Hablamos de dos de los mejores inversores de las últimas décadas. Y en este caso, el problema que plantea Dalio es pura lógica. Si cualquiera de nosotros gastara cada año un 40% más de lo que gana y tuviera que destinar cada vez más dinero a pagar intereses, nadie dudaría de que nos dirigimos al desastre.
Algo parecido ocurre con un país, pero con la gran diferencia de que en este caso Estados Unidos tiene la capacidad de imprimir su propia moneda. De alguna manera, tiene las herramientas para ir postergando el problema y evitar enfrentarlo, al menos por ahora. Hay quien sostiene que nunca debería tener que enfrentarlo.
Pero imprimir dinero no hace desaparecer la deuda. Si imprimen más dólares, cada dólar vale menos. Esto es oferta y demanda, y quienes acaban pagando el precio son siempre los mismos: los ciudadanos, en forma de inflación. Y esto se puede comprobar fácilmente. No es casualidad que a partir de 2020 la deuda se disparara y con ella la inflación.
Así que sí, Dalio no está diciendo nada estúpido, en absoluto. La crisis llega, y podría llegar en forma de deuda, de una burbuja que estalle o de algo que hoy ni siquiera podemos imaginar. Desde 1928, el S&P 500 ha sufrido 27 mercados bajistas, es decir, caídas del 20% o más desde máximos. Es uno cada tres años y medio aproximadamente. Y no son precisamente pequeñas, ya que la media ronda el -35%.
Por tanto, la pregunta que debemos hacernos no es tanto si viene una crisis, eso ya lo sabemos. La pregunta es: ¿qué podemos hacer si sabemos que viene?
Vayamos a la parte más importante del vídeo. Como decía antes, no es la primera vez que Dalio levanta revuelo. En junio de 2023, en otra entrevista con Bloomberg, dijo que Estados Unidos ya estaba prácticamente en una crisis de deuda. Por aquel entonces, el S&P 500 estaba en torno a los 4.300 puntos. Hoy, a principios de octubre, está alrededor de los 7.750, una subida de casi el 80% en poco más de tres años, sin contar dividendos.
Ojo, no digo que se equivocara. Puede que el problema de la deuda que mencionó en 2023 sea exactamente el mismo que comparte ahora, y que simplemente esté tardando más en llegar. Pero ese es precisamente el punto importante. Si hubiéramos vendido todo en 2023 para protegernos de esa hipotética crisis, hoy seguiríamos esperándola y nos habríamos perdido una de las mejores rachas bursátiles de la última década.
Y fíjate en el plazo que dan ahora: los próximos 24 o 36 meses. Puede ser, no digo que no, pero como estrategia de inversión no nos ayuda a saber cuándo salir y, sobre todo, cuándo volver a entrar. El propio Dalio lo reconoce: en diciembre de 2025, cuando le preguntaron si había una burbuja bursátil, respondió que sí, pero inmediatamente después añadió que no se debería vender solo porque haya una burbuja, porque antes de estallar podría subir mucho más.
Así que si nos paramos dos segundos a escuchar de verdad a Dalio, ni siquiera él nos dice que debamos vender y salir corriendo. Lo único que nos dice es que debemos prepararnos.
Ray Dalio es probablemente uno de los mayores defensores de la diversificación. En una charla reciente en la Universidad de Tsinghua, volvió a subrayar la necesidad de combinar varias fuentes de rentabilidad no relacionadas entre sí para reducir el riesgo sin sacrificar retornos.
Para él es una regla básica, y como prueba diseñó la famosa cartera All Weather, una cartera para todas las estaciones. Básicamente consiste en combinar acciones, bonos, oro y materias primas con la idea de poder resistir cualquier escenario económico. Si quieres saber más sobre el tema, tengo un vídeo en mi canal. Dejo el enlace abajo por si quieres verlo después de este.
Pero ojo, porque aquí merece la pena hacer una breve digresión. En 2022, el fondo All Weather de Dalio perdió alrededor de un 22%, más que la cartera típica 60/40, con un 60% en acciones y un 40% en bonos, que perdió en torno al 16-17%. Es decir, la cartera supuestamente diseñada para todas las estaciones lo hizo peor que la cartera más básica de todas.
¿Por qué? En 2022 la inflación disparó los tipos de interés, y tanto las acciones como los bonos cayeron a la vez. Y como la All Weather tiene mucho peso en bonos, sufrió todavía más que la 60/40 en este caso. Con esto quiero que entendamos que diversificar no significa eliminar todo tipo de caídas. Aunque se reduzcan, habrá años en los que todo caiga a la vez.
Volviendo a la entrevista, cuando el periodista le preguntó a Dalio qué deberían vigilar los inversores ahora mismo, su respuesta fue muy "Dalio": la concentración de riesgo. Para él, el mayor riesgo de hoy es tener demasiado de una sola cosa, especialmente en algo tan de moda como la inteligencia artificial. Y nos aconseja diversificar las carteras con un 10-15% en oro y una porción menor en bitcoin.
Sobre el oro, sin hacer ninguna recomendación, la verdad es que estoy bastante de acuerdo. Por muy bien que haya rendido en los últimos años, los metales preciosos no existen para hacernos ricos; existen para ayudarnos a diversificar la cartera, y la historia lo demuestra perfectamente. En la crisis de 2008, desde el máximo de la bolsa en octubre de 2007 hasta el mínimo de marzo de 2009, el S&P 500 se desplomó más de un 50%, mientras que en el mismo período el oro subió alrededor de un 25%.
Otro ejemplo más reciente es 2022, en el que las acciones y los bonos cayeron bastante y el oro acabó prácticamente plano. No ganó, pero al menos tampoco se hundió, que es precisamente lo que buscamos al añadir este activo a la cartera. Eso sí, cuidado, porque también hay letra pequeña. Como protección a corto plazo es bastante inconsistente. En los 28 años desde 1900 en los que la inflación superó el 3%, el oro tuvo pérdidas en 13, prácticamente la mitad. Y si alguien compró oro en su máximo de enero de 1980, a 850 dólares la onza, perdió alrededor de un 80% de su poder adquisitivo en las dos décadas siguientes.
Por eso es tan importante prestar atención al peso que le damos en la cartera. Dalio, en este caso, aconseja entre un 10 y un 15%. No dice que debamos meter la mitad de nuestros ahorros en oro porque viene una crisis, sino que lo usemos como complemento para amortiguar los golpes. Eso es diversificar.
¿Y el bitcoin? Ya sabes que sobre este tema siempre soy bastante honesto. Yo no invierto en criptomonedas. No porque crea que van a desaparecer o que sean una estafa, sino porque no me he tomado el tiempo de sentarme a estudiarlas bien y no las entiendo lo suficiente. Y como no invierto en ellas ni las entiendo, creo que no puedo aportar mucho valor. Pero si tú estás más metido en el mundillo y quieres destinar una parte de tu presupuesto, perfecto. Eso sí, lo que diría, sin volver a hacer ninguna recomendación de nada, es que debería ser una parte más pequeña de la cartera, como dice el propio Dalio.
Si tuviera que quedarte con una sola idea de este vídeo, me gustaría que fuera la siguiente. Dalio puede tener toda la razón en que la próxima crisis está a la vuelta de la esquina, pero aun así, la peor decisión que podríamos tomar es no invertir. Las crisis y las caídas bruscas forman parte del camino. Han estado presentes en cada uno de los últimos 126 años y, aun así, la bolsa ha seguido siendo el activo más rentable.
Lo que marca la diferencia, por tanto, no es adivinar cuándo llegará la tormenta, sino tener preparado un buen barco, sólido, que pueda resistirla. Un colchón para no vender en los peores momentos. Una cartera realmente diversificada. Un plan de aportaciones y la disciplina para mantener todo esto.
Si quieres que lo construyamos juntos, ya sabes que en Método Finanzas es precisamente lo que hacemos. Analizamos tu caso personal y diseñamos una estrategia a tu medida. Dejo el enlace abajo si quieres más información. Y si prefieres hacerlo por tu cuenta, también está muy bien. Lo importante es que lo hagamos y que no dejemos que sea el miedo quien decida por nosotros.
Eso es todo por hoy. Espero que te haya gustado y hayas podido aprender algo. Si es así, te agradecería un like y que lo compartas con alguien a quien creas que le pueda ayudar. Y, como siempre, ahora te toca a ti. ¿Crees que Dalio acertará esta vez con su predicción sobre la crisis de deuda? ¿Tienes oro en tu cartera o lo ves más como una moda? ¿Alguna vez has dejado de invertir por miedo a una caída que finalmente no llegó? Leeré vuestros comentarios.
Eso es todo, espero haberte podido ayudar. Un fuerte abrazo.

Comments 0